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miércoles, 19 de marzo de 2014

Un año de blog.

Cuando alguien escribe un libro y después lo publica suele incluir una serie de agradecimientos a todos los que han colaborado en el mismo. A mí ahora me pasa lo mismo y tengo que agradecer a todos los que han sido parte del blog su apoyo, su ánimo y su participación a través de comentarios o bien compartiéndolo en otras redes sociales.

Esto viene a colación porque hoy hace un año que empecé a publicar este blog y ha llegado el momento de poner fin a un tiempo muy grato y lleno de satisfacciones, en el que lo más principal ha sido poder compartir con todos vosotros mis reflexiones y un poco de literatura muy barata y no muy buena. El modelo está más que agotado y supone mucho esfuerzo teniendo en cuenta que mi fuga de lectores es más o menos similar a la de votantes que sufren el Pp y el PSOE; espero que como en este caso se hayan pasado a propuestas mejores.

Pero una experiencia tan buena como esta merece ciertas explicaciones, y ya que me habéis seguido durante doce meses voy a daros la lata un rato más.

La procedencia del público que me ha leído ha sido bastante regular, con entradas esporádicas de decenas de países pero con la presencia habitual, por este orden, de españoles, estadounidenses, alemanes, ucranianos y rusos. Estados Unidos, Ucrania y Rusia son países que desafortunadamente no conozco, con lo cual me alegra mucho más. También ha habido, por rachas, muchos lectores desde Serbia y Bélgica. No tengo palabras para describir mi emoción cuando empecé a notar que tenía un número de lectores asiduos y que parte de los mismos eran de otros países en los que nunca he estado y en los que no tengo conocidos. Mil gracias a todos por dedicarme una parte de vuestra vida.

Con respecto a los temas no tengo ni idea de cuáles fueron vuestros preferidos, pero mi intención hablando de la sociedad, de Ferrol, de ecología, de gastronomía y hostelería o de religión y moral ha sido generar al menos dudas entre las ideas fijas que pueblan nuestras cabezas, y lo creáis o no a mí también me ha hecho pensar mucho, y seguramente mejorar.

La narrativa fue quedando un poco de lado por lo demandante de su hilazón y me centré más en la poesía, que fue el verdadero leitmotiv de este esfuerzo. También intenté contaros todas aquellas iniciativas que me parecieron dignas de encomio por su valentía e innovación o, simplemente, porque me parecieron simpáticas.

Hablar de Ferrol y que me leyesen en el extranjero fue algo que me llenó de alegría. Con esto no quiero decir que considere que mi pequeña labor va a hacer que miles de turistas vengan a conocer la tierra de Brandoni, pero si despertara la curiosidad de sólo uno de vosotros ya sentiría que he puesto mi granito de arena y que he contribuido a dar a conocer esta ciudad que tanto me ha dado. Tampoco quiero decir que escriba de Ferrol sólo para los de fuera; también lo hago para los que han sido mis vecinos tantos años y que me han hecho en parte como soy.

Mis principales luchas fueron -y seguirán siendo en lo que emprenda- contra el aborto, la corrupción y el relativismo moral, lo que ha convertido este blog en algo en cierto modo político, pero esto es sólo porque creo que ya nadie se ocupa de la ética ni de la moral salvo nuestros representantes, y la mayoría dicen lo primero que se les pasa por la cabeza.

Espero que todos seáis conscientes de que estas palabras son de agradecimiento y que, en mi falta de humildad, creo que entre todos podemos cambiar el mundo, y que ésta es mi parte en ese cambio: Ir generando una lluvia fina que vaya calando un poco e intentar que fertilicen algunas ideas que están latentes y que sólo esperan a mostrarse en toda su plenitud.

Y ahora, trescientas y pico entradas después y con unos poquitos de visitantes ya me despido definitivamente: Muchas gracias a todos por vuestra atención; espero que me acompañéis en otras iniciativas que emprenda. Seguiré publicando poesía en Orballo y enseguida podréis uniros a Niebla, cuyo enlace ya he puesto ahí a la derecha, sí... no, más abajo... sí, ese; pero todavía estoy trabajando en ello, esperad a que haya alguna entrada.

jueves, 13 de febrero de 2014

Desde mi punto de vista, o el tuyo.

Me vais a perdonar que haga un pequeño alto en el camino para reflexionar acerca de todo lo que está pasando y de cómo estamos reaccionando, y cuando digo que voy a reflexionar lo haré desde un punto de vista puramente subjetivo; ésto es: El mío, que es igual de válido o inválido que otro cualquiera pero que para mí es mucho más fácil de gestionar por la innegable ventaja que supone el conocerlo, por lo que no trataré de escribir desde otro punto de vista. ¿Enrevesado, eh? Pues no tanto, no creáis.

El principal problema con que se encuentra el partido que gobierna hoy en España es que trata de hacerlo desde un punto de vista que no es el suyo, con lo que recoge dos desafecciones. La primera es la de sus votantes, que prefieren que se les gobierne del modo en que creían que se les iba a gobernar; la segunda es la de sus no votantes, que los pondrían a caer de un burro aunque regalaran billetes de cien euros.

Ejemplo de ésto es la estupidez de los Goya: El gobierno ha sido insultado por "el mundo" del cine desde 2004, "el mundo" del cine ha sido dejado de lado por el público desde mucho antes; el Ministerio de la cosa les concede veintidós millones de euros de subvención (22.000.000 en euros, o lo que es lo mismo 3.665.200.000 pesetas); el ministro Wert no va al teatro a que lo insulten y la Brunete mediática monta un pollo porque es la primera vez que un ministro no va. Y claro, todos descontentos: Los que creíamos que se iba a acabr el cachondeo indignados porque a esos pobres desempleados con sus vestidos de Gucci sólo les den esa calderilla y los otros indignados porque ya ni la libertad de insulto sea respetada.

Otro ejemplo es la ley del aborto descafeinada, con leche desnatada y sacarina que va a salir, que se va a quedar entre Pinto y Valdemoro y no va a gustar ni a Tirios ni a Troyanos. ¿Pero qué necesidad hay de contentar a los votantes del otro extremo? ¡Para eso tienen a sus partidos, hombre!

Y claro, como a los otros tampoco es que les vaya de cine (o les va de cine español, sin público ni simpatías) aparecen los partidos a los que la prensa y los otros poderes califican de carroñeros. Y no hay una falacia más burda que eso de que son partidos carroñeros  (y además los carroñeros son buenos, que lo decía Félix Rodríguez de la Fuente) porque lo que realmente son es cazadores.

Y cuando digo que son cazadores lo hago tras constatar fugas de afiliados del Pp a Vox y del PSOE a C´s, que aunque todavía no son masivas sí empiezan a ser preocupantes para los grandes líderes.

Creo que todo esto no habría sido posible sin la TDT e Internet, que han dado voz a muchos ciudadanos que callaban creyendo ser bichos raros porque su opinión no se reflejaba en ningún medio ni escrito, ni televisivo, ni de ningún otro tipo. Y claro, de repente empiezan a surgir blogs, webs, diarios digitales, cadenas con otras líneas editoriales... y tal vez estemos asistiendo al nacimiento de una nación en la que a los que nos da asco que el BNG y CUP se alíen con los etarras de bildu o creemos que romper en pedazos un bebé en el vientre de su madre no puede ser calificado de derecho seamos los más respetados en vez de los más silenciados.

jueves, 30 de enero de 2014

Cositas buenas. El Paraguas.

Hace un par de años lei en la prensa una noticia de esas que me hacen sonreir. Resulta que un joven -y por lo que se ve prometedor- bodeguero ferrolano llamado Marcial Pita había alcanzado un éxito bastante notorio con un vino de ribeiro elaborado en un garaje. En colaboración con el enólogo Felicísimo Pereira ha ido cosechando premios con su El paraguas, que tiene ese nombre porque al parecer cubren las viñas para protegerlas de las lluvias en determinados momentos.

Bueno, pues resulta que el tal Marcial ha decidido emprender una nueva aventura enológica en su patria chica, que es nada menos que el Valle de Esmelle, donde ha plantado nosecuantos clones de la variedad branco lexitimo, que al parecer se adpata al tipo de suelo y al clima, por tener un ciclo de maduración corto.

El Valle de Esmelle ya ha recibido varios premios por su incesante trabajo en la recuperación del patrimonio material e inmaterial y su ruta de los molinos, que van recuperando cundo y como pueden, ha sido mencionada en diferentes diarios nacionales.

La empresa Austen, con sede en el Polígono de Río do Pozo, en Narón, ha inventado un sistema inteligente de gestión agrícola con el que se puede medir la humedad y temperatura del suelo -además de otros parámetros- que facilita la gestión de plantaciones a distancia.

Algunas veces piensas que en el fondo no somos tan tontos, y que en el momento en que se alinean los astros pueden surgir distintas iniciativas que ayudan a fijar empleo y a educar en el respeto a lo nuestro. Qué lástima que no estemos gobernados por gente competente, porque si con este descontrol surgen estas cosas es por que, como decía el anuncio, el hombre es un ser maravilloso.



http://www.valledeesmelle.com/index.php/es/noticias/66-el-paraguas

http://www.diariodeferrol.com/articulo/ferrol/austen-desarrolla-proyecto-facilita-agricultura-precision-coste/20140104023548070232.html

jueves, 23 de enero de 2014

Honradez y honestidad.

Honradez

  1. f. Rectitud de ánimo, integridad en el obrar, respeto por las normas que se consideran adecuadas:
    si te comportas con honradez nunca te arrepentirás de nada.

Honestidad


  1. f. Compostura, moderación, respeto a la conducta moral y social que se considera apropiada:
    su honestidad no le permite actitudes indecorosas.
  2. Recato, decencia, rectitud de comportamiento:
    es un político conocido por su honestidad.

¿Se parecen verdad? ¿Pero son lo mismo o son dos caras de la misma moneda? Complicado, ya lo sé; sobre todo en este mundo que nos ha tocado en el que resulta tan difícil encontrar algo de ambas. Pues bien, hay una diferencia fundamental entre ambos términos que nadie parece advertir a vuelapluma.

Se puede ser una persona honrada y no robar, defraudar, estafar... siguiendo así las normas de conducta social con respeto a las leyes de una sociedad... y no ser honesto.

Una persona honesta respeta la conducta moral, luego actúa conforme no sólo a unas normas, sino a unos principios. Desgraciadamente en nuestro entorno se ha puesto de moda el craso error de que con ser honrado llega, sin que sea necesario ser honesto.

Todo esto vienen a colación de la irrupción de nuevos partidos en la batalla electoral, y no me enrollo mucho: Cuando una persona trabaja o lucha por unos ideales y su organización toma una deriva que no es la que él estima decorosa sólo puede abandonar dicha disciplina y o bien tirar la toalla o bien presentar una propuesta nueva.

Todos aquellos que critican la partitocracia desde dentro cobrando jugosos sueldos en mullidas poltronas pueden ser honrados, puesto que ninguna de sus conductas puede ser considerada disconforme a la ley, pero casi toda la ciudadanía considera que nuestros diputados, senadores y demás gente de mal vivir cobra demasiado para lo que hace y que, además, sobran la mitad.

Entonces podemos hablar de un político incapaz que ejerce un cargo para el que no está preparado, que no sabe llevar y por el que cobra así como un par de milloncejos de pesetas, y que es un hombre honrado. Pero cuando ese mismo político se esté fumando un cohibas con una copa de Cardú y vea como aquella responsabilidad que se le encomendó no sólo no es cumplida, sino que las cosas de su cartera han empeorado y pese a ello se mantiene en el cargo, entonces tenemos que decir que es deshonesto.

Porque todos sabemos, incluido él, que lo que hace no será legalmente sancionable ni punible, pero moralmente es reprochable. Creo que ha quedado claro ¿No?

sábado, 4 de enero de 2014

Sobre la nueva ley contra el aborto.

Sí, está escrito aposta y con intención de que todo quede claro desde el principio. El aborto es etimológicamente hablando -y moralmente ni te cuento- un homicidio que sucesivas leyes han ido despenalizando bajo la premisa fundamental de cosificar al no nacido y poner el foco en la voluntad de la mujer, como si todas las mujeres quisieran lo mismo.

El gobierno de la nación ha decidido acabar con la asquerosa Ley de Salud Sexual y Reproductiva de Bibiana Aído y, ya puestos, ha querido hacer más restrictivos los supuestos de despenalización de la Ley de 1985, que se convirtió un coladero que posibilitó de hecho que cualquiera que quisiera podía abortar impunemente, y no sólo me refiero a las madres, sino a las clínicas que se lucraron con la matanza.

Esta vieja reivindicación de las feministas (que olvidan no sólo que los niños -y niñas- cuya vida se interrumpe también son seres humanos, sino también que tienen padres -que parece ser que no tienen nada que decir acerca de sus vástagos- y que sólo desde el más profundo materialismo se puede siquiera entender) ha logrado una difusión tan grande gracias a nuestros medios de comunicación que parece que es el sentimiento mayoritario de los españoles. Pues bien, no sólo no es así, sino que después de casi treinta años de bombardeo constante a favor del aborto la mayoría de los españoles quieren que se restrinja y más de una tercera parte que se prohiba del todo. Esta guerra, porque esto es una guerra entre el bien y el mal que se está cobrando cientos de miles de víctimas, debe seguir luchándose y para ello se necesita ese partido balanza del que he escrito en otras ocasiones.

Los emisores de las declaraciones -o rebuznos- que se están escuchando estos días parecen olvidar que el Partido Popular ya expresaba en su programa la voluntad de reformar la Ley Aído, especialmente en lo tocante a los plazos y al consentimiento paterno para las menores de edad... y que alcanzó en las legislativas más del cuarenta por ciento de los votos. La deriva radical del PSOE, que por otra parte siempre tiene cuando no gobierna, le está granjeando unos resultados demoscópicos espectaculares; especialmente explicativo el titular de El Mundo que dice que no tiene suelo, y siguen erre que erre.

A nadie le debería dar miedo que en una sociedad en la que entrar en una farmacia es un curso intensivo de técnicas anti-conceptivas se penalizara a aquellos que incumplen la ley practicando abortos de un modo eugenésico para acabar con la vida de aquellos que puedan incomodar el bienestar de sus madres. Porque al fin ésta es la única clave, que si la madre quiere pues aborta y listo. El otro día una mujer tiró a su hijo recién nacido al patio y se le ha acusado de homicidio en grado de tentativa: si lo hubiera matado (interrumpido su vida, vamos) un minuto antes de que naciera no pasaría nada, porque en ese caso habría que proteger a la mujer.

Entre medias los de Nuevas Generaciones, Monago y unos cuantos "populares" más dicen que no se puede obligar a nadie a ser madre, como si no lo fuera desde el momento en que lleva una vida humana en su vientre; es como si un atracador de bancos no lo fuera hasta que saliera por la puerta con el botín. Les auguro otra pérdida de votos de los conservadores.

Y al final volvemos al problema de siempre: El PSOE dueño de la moral y la verdad, la parte liberal del Pp acomplejada y la conservadora acallada por intereses electorales, la izquierda en pleno actuando de forma irresponsable y dando la categoría de derecho social a un acto que está tipificado como delito en el Código Penal: Para echarse a llorar, vamos.

Pavoroso el artículo del director del Diario de Ferrol en el suelta perlas como las siguientes: "La fuerza de las urnas es lo que tiene, que se aplica en función de los intereses de los partidos y en contra del más elemental sentido práctico y común, que no debería ser otro que el de aceptar tanto la opinión generalizada como la realidad social, no solo de un país, sino del individuo en sí mismo." (¿Realidad social del individuo?) "...subsisten leyes que obedecen exclusivamente al interés común, en este caso el de la madre y el embrión, a la salvaguarda de ambos." (¿Leyes que obedecen al interés común? ¡A dónde vamos a llegar!) "Lejos de lo artificioso, que tanto abunda en la política patria, sus argumentos tienen base sólida y responden a una realidad que afrontan familias enteras a las que, por ejemplo, les resulta incluso difícil acceder a algún tipo de ayuda por parte de una Administración que, al menos, se sabe que ha restringido notablemente sus políticas sociales, una circunstancia ya de por sí incongruente con las dificultades que se le plantean a una madre que reúna mínimos supuestos para practicar el aborto." o la mejor "Dudo que ninguna mujer quiera abortar, como dudo de que muchas de las que se pronuncian en contra y que se hayan visto en tal tesitura no lo hayan hecho o no se planteen hacerlo ante situaciones de riesgo." Independientemente de lo farragoso del estilo, que hace poco comprensibles sus argumentos lo peor de todo es que no dice lo que piensa, tratando de barnizarse de ecuanimidad. Yo al final casi prefiero a las abortistas vociferantes de siempre que al tibio que justifica todo, que a estos Ónegas y Miragayas que siempre muestran comprensión con la izquierda y nunca con los ciudadanos.

Pero en fin, el debate está servido, y si otra vez en las próximas elecciones el único partido que se posiciona en contra del aborto es el Partido Popular lo votaré, independientemente de su corrupción -generalizada en los demás también- su hipocresía -cáncer nacional donde los haya- y de la desfachatez que han demostrado cargando el déficit en los ciudadanos por la vía impositiva sin reducir los gastos que nos ocasiona la administración. Porque no hay nada más humano que proteger a los débiles, que es al fin lo que nos ha convertido en humanidad, por despiadada que ésta sea en ocasiones.

Os dejo la joya del director de Diario de Ferrol y la encuesta publicada hoy en La Razón, por si os interesa daros cuenta de que, siempre, la realidad es tozuda... aunque algunos traten de ocultarla.

http://www.diariodeferrol.com/opinion/carlos-miragaya-director/hablar-ausencia-realidad/20140103011101070081.html

http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/4953500/sociedad/el-69-1-de-los-espanoles-apoya-la-proteccion-de-los-no-nacidos

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Por qué Ferrol.

Desde que me tuve que marchar de Ferrol, cada vez que expreso mi deseo de volver tengo que escuchar airadas críticas de gente que no entiende que quiera vivir donde me crié. Algunos de ellos hacen críticas más o menos fundamentadas y otros hablan por referencias acerca de algo que no conocen. Intentaré responderme a mí mismo.

Me dicen que Ferrol es una ciudad clasista, a lo que yo me pregunto cómo puede ser eso. La gente puede ser clasista, pero las ciudades difícilmente. En cualquier caso los poco menos de setenta mil habitantes que quedan ahora en la capital del Departamento Marítimo no pueden ser todos clasistas, porque eso supondría que entre todas las clases sociales se rechazarían, y si eso fuera cierto serían impermeables entre sí y la natalidad habría dado cuenta de esa falta de contacto. Si a lo que se refieren es a que los ferrolanos son contrarios a lo ajeno (xenófobos, se dice) diré que como en todas partes hay gente para todo, pero que no es un rasgo que distinga a la ciudad. Y si lo que me quieren decir es que hay ciertas familias que se sienten superiores a otras contestaré que no me cabe la menor duda, y como diría el zaragozano José Luis Pérez López (alias Carod Rovira) eso pasa aquí y en la China.

También me dicen que en Ferrol llueve todo el día, y podría contestar que sí, y que también parte de la noche; pero que como los ferrolanos no nos sentimos culpables por ese hecho tampoco dejamos que nos influya tanto, independientemente de que haya sitios en España que llueve más días y otros en los que cae más agua, dato que ya ni me molesto en mencionar.

Cuando me dicen que Ferrol está muerto... pues depende, porque como tengo la suerte de que he vivido en más de media docena de ciudades y conozco casi todas las capitales de España diré que, como con todo, las comparaciones son odiosas. Pero si queréis marcha podéis probar a salir un domingo por la tarde por Arturo Soria, en Madrid, y después me diréis que claro, que justo ahí no, pero que aquí sí y que allá algunas veces.

A los que me dicen que Ferrol es feo les diré que también, que vale y que para ellos la perra gorda. Entiendo que toda esa gente tan informada estará al tanto de que el conjunto de fortificaciones y el patrimonio industrial de la ilustración está en la lista de referencia de la UNESCO para convertirse en Patrimonio de la Humanidad. Entiendo que la boca de la Ría, las playas del Norte, Doniños, Esmelle, San Jorge, Chamorro y San Felipe les parecerá feo. Mejor para nosotros, que no somos amigos de las masificaciones.

Podría poner miles de excusas hablando a mis interlocutores de que en Ferrol la reconversión naval -y una serie de olvidos más que intencionados en favor de sacos de votos más rentables que el nuestro- han ido deprimiendo la comarca.

Podría decir que en educación, sanidad, comercio y en servicios Ferrol tiene una cobertura muy superior a ciudades que le superan en tamaño. Que tenemos hospitales públicos y privados, juzgados, colegios e institutos con muy buen nivel educativo, que casi todas las grandes firmas de moda tienen tiendas en el barrio de la Magdalena y que tenemos más grandes superficies de las que nos hacen falta, además de ser una cabecera comarcal a todos los efectos en todo lo que he dicho y en más cosas.

También podría decir que hay un campus universitario en el que se estudian carreras relativamente poco extendidas, lo que hace que haya una población universitaria bastante nutrida en la que no todos sus estudiantes son oriundos de la zona.

Podría aducir que el hecho de que muchos de nuestros habitantes sean marinos y hayan viajado a lo largo y ancho del mundo da a la población un carácter marcadamente cosmopolita y abierto del que pocas ciudades pueden presumir, lo que se une a la existencia de las escuelas de especialidades fundamentales de la Armada, que generan una población flotante con un cierto nivel adquisitivo.

Podría hablar del Modernismo o de la oferta cultural con el Jofre, el Auditorio, los museos, centros culturales y salas de exposiciones, o de la pintura, la música, las Pepitas o la Semana Santa.

Podría hablar de lo bien y barato que se come, de los vinos que se beben, del Puerto y sus barcos y trasatlánticos, de sus parques y jardines, de la Calle Real y la Plaza de Amboage, de Herrera o del Cantón.

Podría hablar de Torrente, Canalejas, Franco, Pablo Iglesias, Emiliano Aguirre y Concepción Arenal o de Paula Vázquez, Gómez Noya y Juan Pardo; podría mencionar el sinfín de ferrolanos que se han hecho conocidos y han participado de la Historia escrita con mayúsculas, en la literatura, en la pintura, e incluso en el famoseo.

A todo lo que dijera me podrían contestar que eso no la hace mejor, que está deprimida, que siempre hay manifestaciones, que los domingos cierra todo y que entre semana no hay quien salga. Me podrían decir que es una ciudad gris y sin luz, que no es participativa y que está siempre en obras y que sus casas se caen en pedazos. Podrían intentar convencerme de todas las cosas que ya sé y eso no cambiaría un ápice mi opinión.

Porque lo cierto es que yo me crié en Ferrol y allí dí mi primer beso y recibí mi primer puñetazo, saqué mis peores y mejores notas y me hice los rasguños de las rodillas en mi niñez. En Ferrol fui a los oficios del Jueves Santo y llevé el trono de la Virgen de Dolores. También allí conocí a mi mujer y aprendí a ser padre. Disfruté de miles de puestas de sol y me mojé mil veces más con su lluvia y algunas con mis lágrimas, como cuando enterré a algunos de mis serés más queridos con los que espero reunirme algún día en Catabois.

Y esas lágrimas, esas risas, esas heridas, además de mi familia, mis amigos y de todas las vivencias que me han hecho ser quien soy son lo que hacen que quiera volver. Y todo lo demás en el fondo sobra, porque realmente yo ni quiero ni he querido nunca convencer a nadie de que Ferrol es un sitio mejor que los demás. Lo único que he dicho que es mi sitio, nada más.

domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Humildemente?

Voy a dejar que mis dedos se deslicen sobre el teclado y que digan lo que quieran.

He pasado un aperitivo, una mañana y una sobremesa de domingo perfecta ¿Qué queréis que os diga? Sí, por supuesto que me he vestido distinto que el resto de los días... para mí el Domingo es el mejor día de la semana. Es el día en que no me importa gastar más, en el que me pongo mis mejores zapatos, en el que intento acabar la semana con ganas para empezar bien la siguiente.

Conozco gente que pasa más tiempo pensando en cómo le molestan los demás que en qué hacer para facilitarles la vida; son pocos, pero de verdad los conozco.

Hay familias que necesitan pasar un par de años solos para que se den cuenta de lo que necesitan. Hay gente que se merecería convivir con sigo mismo, que nadie se ofenda.

Hoy he decidido contribuir a la idea que tiene Europa de mi país: He comido en un sitio barato, en el que tardan en atender y en el que todo el mundo habla con el camarero como si fuera su amigo y lo trata como si fuera su siervo.

Hay más de uno y más de dos que se sienten superiores a los demás: No nos lo digáis, vivimos felices sin saberlo.

Si quisiera que me enseñaran algo iría a la escuela ¿Es que nadie se va a dar cuenta de que yo tengo razón?

Paso más tiempo pensando en las muchísimas cosa que hago por los demás que en las pocas que ellos hacen por mí.

Odio que todos esos que se dicen cristianos gasten un dineral en celebrar los bautizos de sus hijos pese a no ir a Misa ni siquiera una vez al año. En cambio yo que no falto nunca gasté poquísimo dinero pensando en lo poco que se merecen los demás mi generosidad.

Yo, que casi siempre hago todo bien, no puedo aguantar la falta de humildad que demuestran los demás.


domingo, 17 de noviembre de 2013

Domingo

Hoy querría hablar de algo bonito, de los sueños que nos mueven, de aquello que hace mejor a la gente. A diario leemos o escuchamos cosas que nos dan motivos para el desánimo, y cada vez hay menos días en los que no tengamos noticias de todo lo que era previsible dado el rumbo que llevaban los acontecimientos.

Tengo algunos vecinos a los que me dan ganas de abofetear de puro maleducados que son, y algunos que son lo más ajeno a la interacción que te puedas echar a la cara, después están los agradables, los que se han ido abriendo y los que ya te saludan aunque no estés en el portal o en la escalera. Y están Antonio y María. Decir que son simpáticos es quedarse corto, y decir que son cariñosos es desmerecerlos por completo: No podría definirlos con una sola palabra, pero si tuviera que buscar una es que son admirables. Pese a su avanzada edad siempre ceden el ascensor a las parejas que tenemos niños, porque creen que tienes más prisa que ellos, y cada vez que te ven te halagan por todo. Te ayudan en lo que pueden y empatizan contigo enseguida si te ven preocupado. Él cuenta cosas de los muchísimos sitios en los que ha estado, pero sobre todo habla de sus años en Sudáfrica, con la familia a cuestas y deslomándose por ofrecera a todos las oportunidades que seguro (nunca me lo ha dicho) él no tuvo. Les siguen de cerca sus hijas, que han heredado el encanto de sus padres y Dori, que es la mujer más grande y encantadora que he conocido jamás. Un día en el rellano se negó a dejarme bajar la basura porque total ellos iban a la calle, y eran mis tres eternas bolsas de envases, cartón y orgánicos. Al día siguiente me encontré la bolsa de papel colgada en la puerta porque supuso que la usaba varias veces.

Hay días en que me los encuentro a todos y me parece que el sol luce más fuerte, y al llegar al portal está Violeta en su silla de ruedas y me da los buenos días y me anuncia si hace fresco, calor o si hace frío. El mundo está lleno de gente buenísima, a las que la vida ha corneado tantas veces como a nosotros y que, sin embargo, siempre tienen una sonrisa que ofrecer. Hoy quería escribir de algo bonito y me he puesto a escribir de lo que me encuentro alrededor y resulta que todo está lleno de cosas bonitas y de gente buena. Espero que paséis un buen día con los vuestros, queda mucha semana y quién sabe si ésta será en la que todo sea perfecto.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Los adheridos

De estas últimas semanas me quedo con pocas cosas buenas que comentar y con mucha basura que sacar. El principal escollo que ha creado en esta ocasión la clase política, que parece empeñada en matarnos a disgustos, es la derogación de la interpretación retroactiva de los beneficios penitenciarios ante determinados crimenes cuya gravedad afecta de una forma más directa a la sociedad: La Doctrina Parot, vaya. Ahora que ya no se trata sólo de soltar a unos heróicos terroristas a los que -pobres- no se les deja disfrutar de su merecido premio por haber dejado de matar, sino también a asesinos, violadores y otros ciudadanos con el sacrosanto derecho a la reinserción, vamos a asistir a una oleada de incomprensiones reflejadas en artículos y tertulias, alguna manifestación y declaraciones más o menos altisonantes, además de movilizaciones masivas en las redes sociales, y en un año nadie se acuerda de esto excepto las víctimas, y eso es lo malo: que habremos dejado de lado a los que han sufrido y siguen sufriendo con los delitos que estos liberandos han cometido.

También hemos vuelto a comprobar como la naturaleza no está ni mucho menos domeñada por el autoproclamado rey de la creación. Los designios del Señor, inexcrutables desde el inicio de los tiempos, han vuelto a demostrarnos que somos una especie tan misérrima como las demás, dominadores sólo de una pequeña burbuja en la cual nos creemos intocables. Que Dios guarde las almas de los fallecidos y auxilie a todos los que están sufriendo.

Seguimos horrorizados por el asqueroso crimen de Asunta Bastarra y tenemos que soportar un ruido mediático infumable; ignoro si se va a confirmar aquello a lo que apuntan los indicios, pero en caso de que así sea espero que se cree una Doctrina Bastarra conducente a que los hijos de puta se mueran en la cárcel, y perdón por la grosería.

Se dictó sentencia en el caso Prestige y parece ser que los supporters del Pp suspiran aliviados de no hber sido declarado culpables mientras que los de la otra ala se indignan de que no se haya condenado a nadie cuando está tan claro que hay tantos culpables. Y yo, que soy gallego, pienso que ni para el uno ni para el otro: Hay culpables y hay responsables pero sigo sin estar del todo convencido de que el entonces partido gobernante tuviera un interés tan claro en hundir un petrolero lleno hasta las trancas de petroleo frente a las costas gallegas; es que no lo acabo de ver, oye.

Por otra parte me he quedado estupefacto por la llamada de un mozalbete de cuidado acento y discurso progre acusando a un programa de fomentar la Caridad... es lo más raro que he escuchado en mi vida, que acusen a alguien de algo bueno. Cualquier día te insultarán diciendo ¡Generoso, que no eres más que un generoso!

Pero lo que más me sorprende, de verdad, es la adhesión; sí, la adhesión como tal, y me refiero a ese tipo de gente que está a favor o en contra en bloque de un partido político, un equipo de fútbol, de su prima la de Burgos, de un pueblo o de una cafetería. Yo no soy adicto más que al tabaco, y por eso no puedo dejar de sorprenderme de toda la patulea que se adhiere a las corrientes de opinión generadas por sus particulares gurús, sean estos quienes sean. Lo último pasmoso que he leído es la opinión de un socialista de la villa de Ares, vecina a Ferrol, alabando a Rodríguez Zapatero por haber impulsado la ley de plazos del aborto y el matrimonio homosexual y acusando a Rajoy de haber desperdiciado la oportunidad que se le brindó con la Alianza de Civilizaciones. Por partes: La ley de plazos es lo más cruel y aberrante que jamás se ha promulgado en España, sin paliativos: Permitir el aborto libre hasta un estado de gestación determinado decidiendo así el legislador cuando una vida es humana y cuando no lo es: Eso es eugenesia pura y dura. La ley del matrimonio homosexual es la mayor mentira que se ha contado jamás, fue un ánzuelo en el que picaron un montón de bienpensantes y que en la práctica no cambió nada de la ley de parejas de hecho de Aznar, aunque hay que reconocer que la vendieron muy bien en ese momento. La Alianza de Civilizaciones, una de las decisiones más estupidas que se recuerdan en la política exterior de este país, yab que viene a proponer ignorar a todos tus aliados tradicionales y actuales y pretender establecer lazos con países cuyos intereses son contrapuestos a los tuyos, sin comentarios para el que quiera pensar un rao en ello.

Y claro, por esto de las adhesiones, decía, todavía queda gente del PSOE  que no quiere reconocer que Zapatero ha sido el peor presidente de la historia de este pais, que negoció con ETA, que ignoró a las víctimas, que toleró que se pusiera en entredicho la unidad territorial, que buscó el conflicto para ganar votos... y también por lo de las adhesiones todavía hay gente que piensa que la sanidad está desmantelada, que la educación también, que nos hemos vendido a un ente que se llama "los mercados"... y yo no puedo más que animaros a los que me leeis a que penséis en lo que está pasando y os indignéis con las cosas malas y las denunciéis con todos vuestros medios, ya sea en twitter, facebook, por e-mail, en páginas de encuestas o de las que recogen votos o repartiendo pasquines por la calle, pero tratando primero de pensar en lo que ha pasado, no en quién lo ha hecho o ha dejado de hacer, porque el relativismo y el subjetivismo están acabando con todo lo que antes importaba y, como era previsible, las cosas no van mejor.

domingo, 20 de octubre de 2013

I+D+i, cine español y gatotecas.

Quedamos un amigo y yo para tomar unas cervezas. Un amigo de esos inalterables, de los que sabes que el tiempo no va a alterar aunque la edad nos vaya pasando factura a todos. Hablamos del trabajo, de nuestros hijos, de la sociedad, de la cultura del esfuerzo, de la desafección de la ciudadanía por la clase política y de izquierdas y derechas, llegando a la conclusión inevitable de que todo tiene que cambiar. Visitamos la cabaña de Turmo, como tantos otros de nuestra generación; esa cabaña en la que hablamos de quién se casó, quien está tan guapa como siempre y de a quién arrolló la vida como un mercancías... mientras tanto el gobierno juega al escondite con el mundo del cine, que se autodenomina mundo como si en verdad fuera el centro del universo. Algunos investigadores piden que se incremente el presupuesto de investigación, desarrollo e innovación y se anuncia la apertura de una cadena de gatotecas, donde a cierta gente que no se ha dado cuenta de que hay gente que no comería si no fuera por la generosidad de otros tiene la oportunidad de acudir a que sus mascotas socialicen con otras, ignorando que no hay nada menos social que esos felinos que fueron creados (o evolucionaron, no pretendo iniciar un debate teológico) para ser sociables sólo cuando tienen que aparearse.
El mundo es cada día más poliédrico, menos uniforme. En el preciso instante en que un ferrolano inventa un aerogenerador pensado para instalar en viviendas particulares y un madrileño lo deja todo para abrir un call-center que asesora a embarazadas para que no aborten, hay gente que se arregla para ese nuevo invento hedonista que se ha bautizado como after-work, que consiste en acabar las jornadas de trabajo vaciando el cerebro como el maestro Yoga le decía a Luke Skywalker. Mientras tanto los dos grandes partidos nacionales debaten sobre cuál de los dos tiene un mayor porcentaje de chorizos, Albert Rivera manifiesta que se presentará a las elecciones generales si puede obtener escaños, Artur Más y Soraya se pelean para dilucidar cuál es más importante y Aleix/Alejo dice que el partido de sus amores se ha roto porque a él no le hacen caso. A lo mejor podríamos exportar lo raros que somos en este país, incluso podríamos tener los mejores sociólogos del mundo, porque a pirados no nos gana nadie. Y a mí el cine español me parece un coñazo, y dado el número de espectadores que tiene en España y el total de cintas que se exportan, empiezo a pensar que no soy el único.

jueves, 19 de septiembre de 2013

La mentira catalana (y III)

La cuarta mentira es más fácil de explicar: Según la Unión Europea Cataluña es la región más corrupta de España y de las más corruptas de Europa. Muy por delante de esa Andalucía que tanto gustan de criticar.
La quinta es que son los que más pagan y menos reciben. Como los datos están ahí ni me molesto, pero Madrid contribuye mucho más.
La sexta es que en Cataluña se viva mejor que en el resto de España; puede que Barcelona sea la segunda ciudad, pero el índice de desarrollo de Cataluña es el 8º de España y su PIB por habitante el 4º. Además de que su PIB total es el 2º por detrás de Madrid.
Todo esto que lo sé yo, que soy bastante zote, lo saben ellos perfectamente. Los políticos, digo. Y entonces ¿A qué juegan los partidos cuando en medio de la crisis económica más dura que han sufrido dos generaciones se pone sobre la mesa una posible independencia o un referéndum consultivo? Vamos a ser serios de una vez: El gobierno del Estado y el de la Comunidad Autónoma han jurado -o prometido- guardar y hacer guardar la Constitución. Salvo que hablemos del volumen encuadernado que está en el Congreso ninguno de los dos están cumpliendo su juramento; los unos porque la incumplen, los otros porque no la hacen guardar. Dejémonos ya de monsergas, porque lo que pasa es que los nacionalistas catalanes, los vascos y los gallegos ven como sus votantes se repliegan; ven como con una movilización casi total de su masa electoral pierden representación en números absolutos; comprueban que, tras años de adoctrinamiento, tienen que mentir descaradamente y que aun así ya casi nadie les cree, y que ya no van a tener las mayorías de los años noventa y además conocen que la fiscalía tiene cada día menos complejos en actuar contra la corrupción, entre otras cosas porque la ciudadanía ya está empezando a estar más que harta. Además tienen miedo de la cárcel, porque saben que algunos (muchos) van a caer, y saben lo que les ha pasado a Ibarretxe y a Quintana, que fueron los últimos iluminados que decidieron que su opinión era la de todo el mundo. Y además tienen miedo de la irrupción de UPyD, de otro Albert Rivera, de que el Pp saque al país de la crisis, de que los deportistas españoles ganen más campeonatos y hasta de que Bale y Ronaldo destronen a su Barça. Y nosotros, los que no hemos puesto las balas, si no que hemos puesto los muertos, los que limpiamos sus pintadas, los que reparamos los cajeros quemados y costeamos con nuestros impuestos sus balandronadas y sus constantes insultos más o menos ocurrentes, tenemos que rebelarnos y decir que no, con una papeleta en la mano en cada elección, con la valentía que ha de darnos el hecho de que tenemos razón, y que sabemos que la tenemos. Si acaso has llegado al final de estas letras y no te he convencido estás en tu pleno derecho, pero si piensas igual que yo no te dejes engañar por su lenguaje soez. Son unos sinvergüenzas, y nada más.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La mentira catalana (II)

La tercera mentira es el creciente sentimiento separatista. No me voy a remitir a manifestaciones más o menos ruidosas. Voy a los hechos: En 1980 se celebran las primeras elecciones autonómicas en la región; el resultado es abrumador. Con una representación de 43 diputados para CiU, 33 para el PSC, 25 para el PSUC, 18 para UCD, 14 para ERC y 2 para el PSA. En 1984 CiU se dispara hasta los 72 diputados, obteniendo el PSC 41, AP 11 y ERC 5. En las elecciones de 1988, CiU baja a 69, el PSC sube a 42, irrumpe con fuerza IC con 9 escaños y Pp y ERC empatan a 6. La mayoría nacionalista en esta convocatoria es insalvable para los partidos de ámbito nacional. El año de las olimpiadas CiU mantuvo la ventaja frente al PSC (70-40), ERC subió a 11 y los que empataron a 7 fueron ICV y el Pp. En el año 1995, tres años después de las mejores olimpiadas de la Historia (o eso decimos los españoles) los partidos gobernantes en Generalitat y Gobierno de España se quedan en 60/34, el Pp pasa al tercer puesto con 17 representantes, ERC sube a 13 y ICV sube a 11. Es la primera vez en tres legislaturas que la suma de CiU y PSC baja de 100. La cosa se les va poniendo fea. Cuatro años después, ya con Aznar en el poder, Ciu llega a 56 representantes (recuerdan que tenía 72 ¿No?) y el PSOE se parte en dos PSC´s que alcanzan 36 y 16 representantes cada uno ya empiezan a indefinirse entre el centro-izquierda y el nacionalismo. El Pp empata a 13 con ERC y ICV se queda en 3. Si sé sumar o usar la calculadora eso no es que crezca el sentimiento nacionalista, pero sigo un momentillo... En 2003, un PSOE ya unido gana las elecciones en votos, que no en escaños, de los que alcanza 42 por 46 de Ciu (otros diez menos, toma ya) ERC sube a 23, el Pp sube a 15 y ICV asombra con 9 (parece el Cádiz de Mágico González con esas subidas y bajadas, o el Guadiana) El tripartito ha desalojado a CiU del poder tras un largo periodo de monotonía. En las siguientes CiU alcanza 48, el PSC 37, ERC 21, el Pp 14, ICV 12 y aparecen los Ciudadnos de Albert Rivera con tres escaños, tres, que empiezan a generar un cierto miedo en los molt honorables, o como se escriba. Tras un desastroso segundo gobierno tripartito en la siguiente convocatoria CiU sube hasta 62 a costa del PSC, que se queda en 28, el Pp sube a 18, ICV se queda en 10, ERC en 10, aparecen los de SI con 4 y C´s mantiene sus tres. En ese momento ya es el acabose y llegan las elecciones plebiscitarias que nos han traído estos lodos. En 2012 CiU alcanza los 50 escaños, el PSC se queda en 20, ERC en 21, el Pp en 19, ICV en 13, C´s sube a 9, desaparecen los de SI y unos que se llaman CUP alcanzan 3. CiU empezó este proceso con 752.943 votos y lo ha acabado con 1.116.259. Los diferentes partidos socialistas en sus diversos avatares empezaron con más de 1.100.000 y en las últimas van por 524.707 (sólo el PSC tuvo en las de 1980 un total de 606.717). ERC se ha movido desde los 240.871 hasta los 498.124 de las últimas, que es su techo electoral. De los 286.922 de UCD en 1980 hasta los 471.681 del Pp de hoy el camino ha sido largo, por no hablar de los 275.007 de C´s. De todo esto sólo puede deducirse que no estamos ni de cerca ante la mayoría más cualificada de los independentistas, si no que están en franco retroceso y lo saben, de ahí las prisas. Lo segundo es que el voto claramente españolista, constitucionalista o como se quiera llamar ha crecido hasta acercarse a los 750.000 votos. Además de ello hay 1.745.540 votantes que no ejercieron su derecho la última vez. La fotografía electoral no es como la pintan ni mucho menos y se cometería una injusticia flagrante si no se tuviera en cuenta a estas dos millones y medio de personas que no han manifestado en absoluto su deseo de separarse de España. Además es más que posible que del más de medio millón de personas que votaron al PSC haya algunos que no sean separatistas ¿No?

martes, 17 de septiembre de 2013

La mentira catalana (I)

Algunas veces se falsea tanto y tantas veces la realidad que hace falta que alguna voz diga la verdad. Con respecto a la diada y al masivo apoyo que la sociedad catalana ha brindado a la misma hay varias cosas que decir.
Una vez perdida la batalla del lenguaje contra los independentistas, en la cual no sólo han conseguido que se les denomine nación; que todo lo que ellos quieran se diga en catalán -incluidos los nombres castellanos de no catalanes, como Joan Carles el rei-  que hablemos del President, la Generalitat y el Conseller en Cap, que digamos Jaume (pronúnciese “Llauma”) que les llamemos soberanistas en vez de lo que son y un montón de cesiones lingüísticas más que hasta han hecho que al castellano se le llame español para así discriminar a los hispano-hablantes consistentemente negando la españolidad de su propia lengua, ya hay que referirse a lo que es directamente mentira. Y las mentiras conviene desenmascararlas no vaya a ser.
La primera mentira es que en la diada de marras se conmemore un acto de catalanidad. En tan señalado día lo único digno de mención que se podría celebrar es la heroica -e infructuosa- defensa que de la ciudad condal hizo el malhadado Rafael Casanova, que rindió la ciudad el 11 de septiembre de 1714 a las tropas borbónicas que la mantenían asediada por apoyar ésta al bando carlista. El citado personaje, jurista para más señas, fue exonerado de sus responsabilidades por indulto en 1719 y falleció el 2 de mayo de 1743 después de haber ejercido la abogacía en Barcelona hasta 1737. No sé muy bien que tendrá que ver eso con la independencia o el catalanismo, pero en fin… si quieren celebrar que celebren, pese a que a mí no me parecen especialmente festivos cuando salen en televisión.

La segunda mentira es que Cataluña haya sido nunca un estado independiente. Lo único parecido a la independencia es el periodo medieval tras la caída del Imperio Carolingio en el que el vasallaje que rendían algunos de sus condados al más poderoso de Barcelona dotaba a la región de una cierta homogeneidad. La primera vez que se alude a Cataluña como un principado es en el Siglo XIV, después de doscientos años formando parte del Reino de Aragón tras el matrimonio entre Ramón Berenguer y Petronila en 1137. La Constitución Española reconoció a Cataluña como nacionalidad histórica por sus anhelos románticos de finales del Siglo XIX y su Estatuto durante la 2ª República. Lo demás entra en el plano de los deseos.

http://www.intereconomia.com/blog/mejores-noticias-alba/222-mentiras-sobre-nacionalismo-catalan-20110926

domingo, 15 de septiembre de 2013

Viernes 13

Y al final esto es así, otra vez: Diferentes opciones políticas se muestran tolerantes ante la última tontería independentista, incluso acusando al sistema de inmoral ante la condena a dos terroristas; algún desgraciado decide quemar el Pindo, monte mitológico para los pan-celtistas gallegos; el Lendoiro que se va, pero no dice cuando, porque tiene a toda su familia viviendo del dinero del Deportivo; Pescanova que se hunde con sus barcos a flote; Caixanova que se vende a unos americanos mientras sus antiguos dirigentes disfrutan de sus millonarios finiquitos; el naval español que no consigue encargos mientras se construyen más barcos que nunca en la historia mundial; a mí que se me pierde el boli y a una amiga mía que nada menos que se le rompió una uña. Cambiemos el discurso: Ayer atracó un crucero con tres mil personas en el Muelle de Ferrol, hacía buen tiempo; ha bajado la prima de riesgo; Márquez ha volado con su Honda; mi sobrina ha dado sus primeros pasos; Nadal no ha querido que nadie le flete un jet privado; he encontrado unas fotos de cuando éramos pequeños que son la mar de graciosas… ¿Pero es qué la gente tiene algún tipo de aversión a la felicidad? Todos los días pasan cosas admirables a nuestro alrededor, aunque haga un día gris o un sol abrasador. Lo que diferencia a los optimistas de los pesimistas es la manera de enfocar las circunstancias de la vida. A todos nos pasan cosas malas, buenas y regulares, pero hay gente que tiene la manía de estar siempre regodeándose en sus tristezas y penurias. Los días de Christmas Party, que según mi hermana es cuando le quieres partir a alguien la crisma, o los mierdes, que son unos días de la semana en que todo sale mal y suelen empezar con algo tan terrible como que el despertador se cae al suelo o que tengo unas ojeras horrorosas y que suelen ir seguidos de que leche, zumo, café y pan se van acabando sucesivamente amparados por su santo patrón (Sanseacabó); traición a la que se suelen unir la bombona de butano y el tabaco, que hacen cómplices a la máquina de café del trabajo y al tendero de la esquina, ambos carentes de monedas, al estanquero, que no tiene Lucky, y hasta al coche, que se ha quedado sin gasolina… bien: todos sabemos de qué días hablo, y a cualquiera le van minando en su disposición para afrontar los pequeños retos diarios; bueno, pues con eso y con todo hay gente que vive con una sonrisa y con un buenos días y que lee en el periódico que van a cambiar por fin las baldosas de su calle y se alegra. Ese es el espíritu, y no otro. Llegado el día en que unos y otros nos provocan arcadas, que sentimos angustia ante las cifras estratosféricas del fichaje de un futbolista, que nos enteramos del fichaje estrella del político que ha destrozado todo aquello que gestionó por una de las empresas a las que adjudico contratos mil-millonarios… sólo nos queda dejar pasar el rato observando el cortejo de un palomo a su paloma, relajarnos con el ruido de las olas, disfrutar de unas cañas con nuestro grupo de allegados y acostarnos con el ánimo de que al final todo cambiará a mejor. Porque en el mundo hay muchas cosas buenas, y muy cerca de nosotros.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

El Camino y Gaudí.

Según el Instituto Cervantes a los japoneses las dos cosas que más les interesan de España son El Camino de Santiago y Gaudí. Según Trip Advisor Galicia es la novena comunidad autónoma española con los mejore restaurantes. Según QS World University Rankings la Universidad de Santiago de Compostela está entre las mejores del mundo. Según Stephen Hawking Dios no existe. Según el Papa los conventos vacíos deben alojar a refugiados. Según Vidal Cuadras el Pp es culpable de tibieza frente a los catalanistas. Según Yolanda Rodríguez la juez Alaya no ha imputado a Chaves y  Griñán. Según mi primo Tito son todos gilipollas y según y según y según... y eso es lo que pasa. Que según los medios a los japoneses lo que les gustason los toros y el flamenco; que según la gente en Galicia es donde mejor se come; que según mi sobrina la Universidad de Santiago es un nido de funcionarios sin ambiciones; que mi madre dice que StephenHawking sabrá mucho de matemáticas pero que es tonto; que según los liberales los conventos vacios deben ser focos de empleo; que según yo mismo Alejo Vidal Cuadras se llamaba cuando era ministro Aleix Vidal i Quadras; y que según la juez Alaya Chaves y Griñán están imputados. Al final el único que va a tener razón es mi primo Tito. Bueno, yo creo que el Papa también tiene razón, pero claro, de lo que ha salido hoy en la prensa es la única noticia que me parece digna de atención.

lunes, 26 de agosto de 2013

Mentiras arraigadas.

Me permito versionear el título en español de la divertida película que protagonizaran en 1994 Arnold Schwarzennegger y Jaimie Lee Curtis para advertir de algo más serio a lo que nuestros acomodaticios cerebros no quieren poner coto: Hay una serie de mentiras comúnmente aceptadas que pervierten de algún modo nuestra sociedad. La primera de esas grandes mentiras es la falta de culpabilidad que sentimos ante el despilfarro y el saqueo actual, el "todo el mundo lo hace" o el "es gratis" al que apelamos para participar del saqueo al que se ven sometidas las arcas públicas, es una mentira peligrosa, ya que nos hace juzgar con distinto criterio la misma acción dependiendo de si el beneficiado soy yo - o alguien cercano - o es alguien indiferente o antagónico. No hay casi nada que comentar, es la paja en ojo ajeno. La segunda de las mentiras es la existencia de derechos sociales; esta es más grave: Los derechos sólo pueden ser individuales, ya que el individuo como sujeto jurídico digno de protección debe estar siempre por encima de la sociedad. Las sociedades que se ponen por encima de los individuos, o que simplemente los ignoran en favor de mayorías sociales, acaban cometiendo discriminación, y cualquier discriminación (legal, me refiero) es la hermana pequeña del totalitarismo. La tercera mentira es que la derecha es mala y la izquierda es buena, la llamada superioridad moral de la izquierda, que permite que se puedan usar todos los símbolos marxistas, leninistas, estalinistas, maoístas, castristas, batasunos... pero que demoniza un escudo preconstitucional por lo que representa, mentira por otra parte justificada por la extraña creencia de que Hitler y Mussolini eran de derechas, cuando lo que eran es unos fanáticos... con ideología socialista, las ideas no nos hacen buenos aunque sean buenas, y hay muchos hechos históricos para demostrar esta afirmación. Esta mentira sobre la derecha viene de la peor mentira que ha existido en tiempos recientes, que ha generado más muertes que ninguna otra mentira de la humanidad y que sigue condicionando nuestra vida, y no es ni más ni menos que la santificada lucha de clases, que justifica casi cualquier crimen que se cometa "por los más débiles". Esa mentira viene, ciertamente, de la mentira de que el capitalista exprime al proletariado (aunque un capitalista en concreto sea una santo, genere puestos de trabajo, defienda a su gente e intente mejorar su calidad de vida no dejará nunca de ser un explotador). Otra mentira de común aceptación es la necesidad de los sindicatos; lo que necesitamos son jueces, policías y fiscales, y que el gobierno cumpla con las leyes, seguramente si invirtiéramos lo que invertimos en ellos en inspectores de trabajo y en mejorar la administración de justicia nos iría mejor, porque no podemos establecer nuestras relaciones sociales sobre la base de que los que generan los puestos de trabajo son malos y los trabajadores están engañados y explotados por ellos, y no sólo porque sea una burda mentira interesada, sino porque ha justificado grandes robos, como el PER, los ERE´s, la trama de la formación, los fondos de reptiles, las cooperativas aquellas de UGT. Claro, llegados a este punto podemos creer que todas las mentiras son generadas por políticos y sindicalistas (separación extraña, ya que los sindicalistas también son políticos) pero qué va, hay mentiras igual de estúpidas que aceptamos sin rechistar: Lo público es mejor que lo privado (sobre todo éticamente); lo innovador es bueno; el arte contemporáneo no se puede juzgar sin entenderlo; lo público no es de nadie... casi todo viene de lo mismo, y es del complejo de inferioridad propio del ser humano, pero no nos equivoquemos: Si la escultura que han puesto en tu plaza no te gusta, no dudes de que un político ha decidido ponerla, que el proceso de adjudicación ha sido opaco, que ha costado un dineral, que el escultor forma parte del entramado cultural (ellos, pomposamente, se llaman mundo); que el artista es de izquierdas; que el concejal del ramo sabe tanto de escultura como tú y, en una mayoría de los casos, que es fea. Sí, amigo, no tienes que avergonzarte de ver desnudo al emperador: Es una escultura fea, demasiado grande, que no va a atraer jamás un visitante ni va a ser fotografiada, pero nadie lo dirá: Aceptaremos otra muestra del expolio dando la callada por respuesta, no te vaya a pasar que te respondan con uno de los dos mantras más extendidos por la izquierda ideológica: "Esa pregunta se responde sola" y el más generalista "Hay decenas (o miles) de respuestas a esa pregunta". Esas dos frases ya anticipan que no te van a responder nada, pero como le digas a tu interlocutor que no sabe prepárate para que te diga que a ti lo que te pasa es que eres un facha, o peor aun: Un machista.

miércoles, 21 de agosto de 2013

No lo sé.

No lo sé, lo prometo… no lo sé; algo me pasa últimamente que da vueltas en mi cabeza y me provoca un malestar difícilmente explicable.

Puede ser que sea el hecho de vivir en un país en el que las mentiras y la corrupción han arraigado de forma endémica y se han hecho parte del paisaje. Aunque tal vez el problema sea vivir en un mundo en el que los valores y la ética han sido sustituidos por la imagen y el dinero. Pero también puede ser que no tenga nada que ver con eso, y que tenga más que ver con el mediavalismo que está recorriendo un mundo con disputas territoriales y religiosas por doquier. Es posible que todo tenga que ver con la falta de educación que nos rodea, hasta el punto de que no nos parece mal que los perros miccionen en las calles en las que juegan nuestros hijos, vemos normal que los motoristas compitan a ver quién hace más ruido, acosamos al conductor de delante para que nos deje adelantar o no saludamos ni devolvemos el saludo de nuestros vecinos.

Existe la posibilidad de que la falta de moralidad, o el relativismo de la misma, hacen que cualquier cosa valga y que supuestamente no tengan valor la decencia, el pudor o la moralidad… antes todo era más fácil; para mí, me refiero. No conocía nada y todo me gustaba. Todo era una película de vaqueros los sábados después de comer, las visitas a la playa en verano o las excursiones con la presencia segura de mi padre. Las cosas, sin embargo, cambiaron: El mundo se fue volviendo un lugar cada vez más complicado, con demasiadas lagunas en mis conocimientos, con demasiadas cosas en las que pensar y un creciente número de responsabilidades que fueron arqueando mi espalda con su peso. De pronto me di cuenta de que morían los niños, mi padre se volvió débil y también murió, dejé de tener una mano indestructible y me di cuenta de que no todos a los que yo consideraba buenos lo eran.

Un día pensé en que de pequeño hacíamos un examen de conciencia en el que nos iban preguntando si cumplíamos los mandamientos de la Ley de Dios, esos que nos han guiado a lo largo de miles de años ¿Amábamos a Dios sobre todas las cosas, o bien lo habíamos sustituido por cosas materiales y superfluas? ¿Respetábamos las creencias de los demás tratando de hacer nuestro vocabulario amable con las mismas o bien Tomábamos el nombre de Dios en vano profiriendo continuas blasfemias? ¿Santificábamos las fiestas asistiendo a los oficios dominicales y reuniéndonos con los nuestros en nombre del Señor o las dejábamos pasar con resacas interminables dedicados al fútbol y a las motos? ¿Honrábamos a nuestros padres y a los sacrificios que habían hecho por nosotros siguiendo el camino que nos habían marcado, o más bien vivíamos nuestra vida sin importarnos hacerles daño con nuestras acciones u omisiones? ¿Respetábamos la vida o hacíamos daño a la misma cometiendo o defendiendo guerras, abortos, eutanasias, genocidios…? ¿Nos manteníamos puros o banalizábamos el sexo y sus consecuencias utilizándolo como pura diversión sin responsabilidades posteriores? ¿Respetábamos todo la ajeno o sólo exigíamos el respeto por lo nuestro al defraudar, prevaricar, robar y estafar? ¿Éramos sinceros o interpretábamos la realidad a nuestra manera cuando afirmábamos, incluso en documentos con nuestra rúbrica, mentiras de una forma consciente? ¿Manteníamos nuestra cabeza lejos de las tentaciones o bien nos deleitábamos en las mismas con lecturas y fantasías dañinas para nuestra cordura y potencialmente negativas para nuestros votos matrimoniales o de otro tipo? ¿Tratábamos de obtener el fruto de nuestro esfuerzo o codiciábamos los bienes ajenos sin poner los medios para generar riqueza? ¿Amamos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos, o más bien nos pusimos de primeros en nuestros afectos, repartimos las sobras entre nuestros más allegados y olvidamos a Dios?

¿Realmente éramos buenos? ¿Significaban algo para nosotros la lujuria, la gula, la codicia, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia? ¿Buscábamos el sexo como un bien en sí mismo? ¿Bebíamos y comíamos entregados al hedonismo? ¿Queríamos siempre más y más posesiones, poder y fama? ¿Cumplíamos con nuestras obligaciones siendo responsables de las mismas? ¿Nos enojábamos por cosas que nosotros podríamos llegado el caso realizar? ¿Anhelábamos lo bueno que tenían otros? ¿Nos creíamos mejores, con más méritos y recursos que los demás?

No sé lo que me pasa, pero estoy decaído. A veces me pregunto qué rumbo ha tomado el mundo y creo que todo es culpa de que el hombre se ha olvidado de para qué estamos aquí. O tal vez nunca lo supo. Yo realmente tengo un peso en mi conciencia, ya que ni visito a los enfermos, ni perdono las injurias, ni soy paciente con los defectos del prójimo ni hago otras muchas otras cosas que sé que debería hacer, y creo que es triste, que lo que realmente me gustaría es que, tras mi paso, el mundo sea un lugar mejor que cuando llegué, y me gustaría en ese postrer suspiro haber contribuido a ello como actor, y no como un simple espectador. Y lo peor es que sé que está en mis manos y en las de nadie más.

No lo sé, tal vez sea eso lo que me pasa o tal vez sea este calor de agosto que me está machacando. Sí, seguro que es eso; en realidad lo único que me pasa es que tengo un montón de calor, y es una suerte, porque esto se arregla fácilmente con un buen chapuzón. Porque si fuera lo otro…