martes, 18 de marzo de 2014

Hasta siempre.

El paso de los días y el negro sobre el blanco,
mi torpe aporrear las negras teclas
tratando de explicar en mi ignorancia
mil cosas que a las claras me superan.

Arritmias inconexas, y algunos claroscuros;
efecto intencionado de poeta:
Tratar de en el desorden de una letra
buscar un ritmo nuevo que la ciencia
no explique y que te guste a conveniencia.

No importar lo que diga, sino el cómo,
y aun así la intención no olvidar nunca
que es hacer algo hermoso y torpemente
desordenar esquemas de la gente
no tratando siquiera por asomo
de cejar en mi empeño y en la busca
de sondear el meollo de la mente.

Y ahora que llegó la despedida
no hay palabras que puedan describirlo:
Aunque ha sido azaroso ha sido bello,
y aunque me ha sido grato fue penoso,
pues ver que los lectores se van yendo
sin saber si responde a tu impericia
o a que otras atenciones los reclaman
no da satisfacción a este ego
de aspirante a poeta en absoluto
y preso de un vacío irresoluto
a cuarteles de invierno me retiro:
Esto ya se ha acabado y fue contigo.

Y no hay pena que azore mi escritura:
el camino ha acabado y ya la meta
vislumbro a lontananza: Yo he llegado
donde quería llegar y aquí parado
debo mirar atrás: Al resultado
de tanta soledad, tantas ausencias,
tanta programación, tanta vehemencia...
tantas cosas brillantes o perversas
que pueblan el sendero recorrido
Haciéndome pensar ¿De qué ha servido
dedicar tanto tiempo a este camino
si el final fue llegar sólo al principio?

Y aun así, orgulloso he de sentirme
pues traté por principio de que cierto
fuera lo que yo he escrito, y aunque aserto
con muy poca humildad no gano nada
en la dura tarea que me he impuesto,
por lo que sin dudarlo lo repito
otra vez cuando encuentre nuevas fuerzas.

Esto sí es un adiós, no un hasta luego;
llegarán avatares parecidos
de los que haré partícipes a otros
y a alguno de vosotros sin dudarlo.
Bienvenidos seréis a mi parnaso,
eso nunca debéis ponerlo en duda:
De los míos ya seréis para siempre
tan solo por tomaros la molestia
de haber perdido el tiempo en esta historia
que a nadie trajo gloria ni sapiencia,
porque nunca he buscado que la esencia
justifique lo escrito; aun si acaso
un tema de conciencia me ha movido,
que no es sino decir como he podido
la verdad, lo sincero, la inmanencia
que nos hace distintos que las fieras;
si existe algo moral hay que decirlo,
si existe una verdad que la experiencia
demuestre pues debemos difundirla
y si existe algo justo hay que pedirlo
y  hacerle así justicia  a nuestra Tierra
y a la orden que tenemos sobre ella.

Y sin más me despido de vosotros:
prometí Lluvia Fina y os la he dado...
pero no tengo más, se me ha secado
el empeño inicial porque comprendo
que leer siempre lo mismo es aburrido,
y yo me definí hace mucho tiempo
en aquello que pienso y que defiendo
y si es que alguna vez lo has compartido
es porque estás de acuerdo con lo escrito,
luego no necesitas que te digan
lo que debes pensar: Ya eres adulto
has llegado a leer y a tener juicio,
no quieres que te trate como a un niño.

¿Quién es este Brandoni para herirnos
con la grandilocuencia que lo ha hecho?
¡Ya sabemos pensar y conocemos
aquello que remuerde la conciencia
en las noches de lluvia y no hace falta
que desde ningún sitio los sermones
incomoden tareas más importantes
que sentarse a escribir como un Apostol!
¿Quién crees que eres tú para decirnos
las cosas que están bien o las erróneas?
¿Acaso eres perfecto, tu no yerras?
¿Es que te crees un Santo o un Profeta?

*******

Hasta pronto lectores, muchas gracias
os dejo por un tiempo, en adelante
sólo versos fugaces y de temas
que nos hagan soñar, que una sonrisa
nos traigan al posar nuestra mirada,
que no nos turben tanto que la vida
son dos días y que uno ya ha pasado.
Y con esto la lluvia ha terminado.

5 comentarios:

  1. Siento, Brandoni, que nos dejes. Supongo que lo habrás pensado mucho. Enhorabuena porque has hecho un gran trabajo. Siempre vale la pena. Un saludo.

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  2. "Siento esta despedida, pues sin duda
    has removido bien nuestra conciencia.
    Espero que del árbol de la ciencia
    sigas cogiendo el fruto que madura
    con elocuencia tu simpar cordura
    a pesar de agotarte la paciencia.
    De tu ejemplar palabra la hermosura
    quedará para siempre en nuestra esencia.
    Tus postreras estrofas son tan puras
    que palidecen nuestra inteligencia
    y añoraremos la sutil cadencia
    de esta lluvia tan fina y testaruda
    que riega en nuestras almas la dulzura
    de la Verdad, con tu amada presencia".

    Un beso, turmanito

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  3. Muchísimas gracias a las dos. Sí lo he pensado mucho y he seguido el consejo de tomarme las cosas con más calma, para así pulir más lo publicado. Titi, con tu poesía me has dejado sin palabras, y mira que es difícil hacerlo.

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  4. Muy bonitas las dos. Yo iba a poner una pero no me atreví. Soy tímida.

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